Un completo resumen de los primeros 25 años de historia del sistema MSX, que enlaza finaliza justo donde empieza este blog, con los nuevos modelos de ordenador fabricados despues del año 2000.
Articulo original en http://elblogdemanu.com/msx-25-anos-de-un-estandar/

Si ahora nos parece que hay demasiadas plataformas y sistemas operativos -con Windows, Mac OS X y GNU/Linux a la cabeza-, la situación hace un par de décadas era algo más caótica. Con el auge de la informática, muchas empresas se animaron a lanzar su propio ordenador personal. Aunque en España la batalla se libraba fundamentalmente entre los usuarios de Spectrum, y de Amstrad -con Commodore y MSX en un segundo plano-, en otras regiones había varios modelos de Atari, Tandy y Radio Shack, y mucha gente no podrá olvidar su BBC Micro, su Apple II, o incluso su Oric-1.
Las compañías que desarrollaban software tenían que elegir entre lanzar su producto en todos los ordenadores disponibles -algunos de ellos muy diferentes entre sí-, o centrarse en las plataformas dominantes, y aún así, era posible que algunos usuarios tuvieran problemas de compatibilidad con ciertos programas o juegos. En cualquier caso, era una época en la que no había un ganador claro, y cada fabricante de ordenadores iba a su aire.
Una de ellas fue Spectravideo, una compañía fundada por Harry Fox y Oscar Jutzeler como Spectravision en 1981, y que un par de años más tarde cambió de nombre. Después de distribuir juegos y accesorios para Atari 2600, ColecoVision y VIC-20 -con el famoso joystick Quickshot a la cabeza-, decidieron fabricar su propio ordenador, y pensó en Microsoft para hacer el sistema operativo que tenían en mente. Para ello, tuvieron una serie de reuniones con Kazuhiko Nishi -vicepresidente de Microsoft en la región asiática y co-fundador de ASCII Corporation-, al cual le encantó la arquitectura del ordenador de Spectravideo -que poco después fue mejorado-, y vio un potencial enorme para crear un estándar que cambiaría la historia de la informatica…

El SVI-328, casi un MSX…
Primera generación

En una conferencia de prensa celebrada el 27 de Junio de 1983, Kazuhiko Nishi -en nombre de ASCII Corporation- presentó ante diversas compañías japonesas -como Sony, Yamaha, o Matsushita- las especificaciones de un estándar para que se fabricasen ordenadores totalmente compatibles entre sí. Esto era importante para las empresas -cada una podía fabricar el ordenador con unas características peculiares y diferenciadoras-, y sobre todo para los usuarios, ya que cualquiera sabía que el software que estuviese diseñado para MSX funcionaba en cualquier ordenador basado en el estándar, independientemente del fabricante.
Los pilares fundamentales del MSX eran tres: el micro Z80A de Zilog a 3.58 MHz como CPU, un chip de la familia TMS9918 de Texas Instruments para controlar el vídeo, y un AY-3-8910 de tres canales de General Instruments como chip de sonido. Además, se establecieron unos mínimos de memoria: 32KB de ROM -16KB para la BIOS y 16KB para el BASIC-, al menos 8 KB de RAM -aunque la mayoría tenían al menos 32KB-, y 16KB de Video RAM.

El sistema permitía varios modos gráficos y de texto, manejo de hasta 32 sprites por hardware, y hasta 16 colores en pantalla. Lo mejor de todo, es que todas las características del hardware se podían controlar con el potente intérprete de BASIC creado por Microsoft, a diferencia de otros ordenadores de la época, en los cuales hacía falta recurrir a técnicas poco elegantes para acceder a ciertas partes de la máquina.
Los MSX pegaron bastante fuerte en Japón, aunque no tuvieron tanta suerte fuera de allí. Aunque en España, Holanda y otros países gozaron de cierta suerte -gracias sobre todo a los fabricados en Europa por Philips-, en el Reino Unido o EEUU el grado de penetración no fue muy alto, sobre todo debido a la gran competencia que había con otros fabricantes, como Amstrad, Sinclair o Commodore.
Otro de los factores que limitaron el éxito del ordenador fuera de tierras niponas, fue el desconocimiento de la máquina que tenían los desarrolladores de software. La manera de acceder a la memoria de vídeo era muy distinta con respecto a otros sistemas, en los que la VRAM estaba unificada con el resto de la memoria. Además, si no se aprovechaban trucos y técnicas especiales, el scroll era bastante brusco, y si había más de 4 sprites por línea, se producían parpadeos. Por eso, y salvo algunas honrosas excepciones, la mayoría de juegos occidentales para los MSX eran tristes versiones del Spectrum, ya que compartían CPU, resolución de pantalla, e incluso chip de sonido, en el caso de los últimos modelos de Spectrum.
Por otra parte, en el estándar de MSX también se incluía un puerto para joystick, otro para conectar una unidad de cassette, un interfaz Centronics para conectar impresoras, un teclado con al menos 70 teclas -10 de ellas programables, y cuatro para cursores-, y un puerto de expansión. Este último, además de servir para conectar diversos periféricos y ampliaciones, hizo que se popularizara el cartucho como un formato de software “Plug & Play“. Los programas cargaban al instante, y además se podían añadir chips para mejorar las funcionalidades del ordenador. En Japón era muy normal encontrar juegos en este formato, y aunque también llegaron a Europa, su precio hizo que se convirtieran en un artículo casi de lujo, por lo que muchos usuarios se tuvieron que conformar con versiones pirata en cinta o en disco.
Segunda generación

A mediados de los ochenta, se creó una ampliación del estándar MSX, en la que se mantenía la misma CPU, pero se actualizaban los requerimientos de memoria, y otros periféricos. En concreto, la RAM mínima pasaba a ser de 64KB, el chip de vídeo se trataba ahora del V9938 de Yamaha -compatible con el anterior, pero con más modos gráficos y resoluciones de hasta 512×424, trucos gráficos aparte-, y la memoria de vídeo tenía que ser de al menos 64KB, aunque en la mayoría de ordenadores fabricados era de 128KB. Además, se añadía un reloj en tiempo real, se ampliaba la ROM del sistema, y aunque no era un requisito indispensable, ahora casi todos los ordenadores incorporaban una disquetera de 3′5″, un formato que había introducido Sony en esa época con bastante éxito.

De cara a los usuarios, estas mejoras trajeron ordenadores capaces de realizar tareas más complejas -como digitalización de vídeo-, con juegos mucho más potentes -un MSX2 puede gestionar hasta 4MB por slot, con un máximo teórico de 64MB-, y unas prestaciones que casi rivalizaban con los ordenadores de 16 bits de la época, a pesar del humilde Z80A que servía como corazón de los MSX2.
MSX2+: Only for Japan

Después de 1986, Microsoft decidió abandonar el estándar, y fue ASCII la que decidió continuar con la evolución del MSX. El interés por estas máquinas fue decreciendo, sobre todo por el éxito del Amiga y del Atari ST en tierras occidentales, y finalmente se detuvo la producción y distribución oficial de MSX en Europa en 1988. Ese mismo año, en Japón se comercializaron los primeros ordenadores basados en el estándar MSX2+, creados exclusivamente por Panasonic, Sony y Sanyo.
El procesador de vídeo se actualizó al V9958, que soportaba modos nuevos con muchos más colores en pantalla, aunque las peculiaridades del modo YJK -similar al YUV, y con soporte de hasta 19268 colores-, sólo lo hacían apto para mostrar imágenes digitalizadas, o para mostrar más colores en pantalla en programas de diseño gráfico, ya que era bastante tedioso programar en este formato. Para aprovechar mejor esta viveza, se incorporó de serie un conector RGB, que antes no era obligatorio. En cuanto a la ROM, se añadió una de 16KB con caracteres Kanji, y otra del mismo tamaño para el sistema operativo de disco, ya que ahora era necesario incorporar al menos una disquetera de 720KB. Por otro lado, y aunque no se establecía como estándar, prácticamente todos los ordenadores incorporaban un chip de sonido extra de FM (MSX-Music), que venía acompañado con 16KB de ROM para poder controlarlo desde BASIC.

Desgraciadamente, no se produjo mucho software específico para estas máquinas, aunque muchos programas y juegos aprovechaban las características extendidas de los MSX2+ para mejorar el scroll de la pantalla -algo que se agradecía en los shooters-, o para mostrar más colores en pantalla en programas de diseño gráfico.
MSX Turbo R: ¿El último MSX?

Aunque había planes para crear una tercera generación de MSX, muchas compañías de software decidieron dejaron de apoyar el estándar, y se dedicaron a producir juegos para las nuevas consolas que estaban despuntando, como Mega Drive, Super Famicom o PC-Engine.
Yamaha tenía planes para lanzar una versión muy avanzada de su chip gráfico, que permitía llegar hasta resoluciones de 720×480 en modo entrelazado, mostraba muchos más sprites en pantalla, y tenía varias paletas gráficas, así como otras características técnicas bastante avanzadas para la época. Sin embargo, no lo tuvo a tiempo para un lanzamiento en condiciones en 1990, y ASCII decidió actualizar las máquinas con una nueva CPU: la R800, un chip RISC compatible con el viejo Z80, con aritmética de 16 bits, aunque con bus de datos de 8.

Ahora sólo quedaba Panasonic en el barco, que produjo dos ordenadores que son auténticos objetos de coleccionista: el FS-A1ST, y una revisión llamada FS-A1GT. La memoria RAM era de 256KB -512KB en el A1GT-, tenían un chip llamado MSX-ENGINE que incorporaba tanto el R800 como un Z80A, hoja de cálculo y procesador de textos integrados, conector para micrófono, MSX-DOS 2 -una versión mejorada del viejo MSX-DOS-, MSX-Music, y otro sin fin de características como puerto MIDI en los GT, que los convierten en los MSX más deseados por los aficionados a este sistema.

Publicado por msxeros




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